EL PANDERO Y LA DANZA



El pandero ha sido usado siempre como un instrumento de percusión y se le puede encontrar con o sin membrana o piel. Algunos panderos son fabricados con cámara de aire y otros sin ella. Estos producen sonidos diferentes. En hebreo la palabra que se utiliza es “tof” cuya raíz es “tambour”.

La definición de un pandero: Es un tambor de mano de una pieza. Es un instrumento circular, en forma de media luna o rectangular con sonajas (discos metálicos) que resuenan alrededor de su borde y que puede ser cubierto opcionalmente con una piel o membrana en uno o en sus dos lados. Se toca haciéndola vibrar o sacudiéndolo o golpeándolo de diferentes maneras.

El pandero pertenece, como el tambor, a la clasificación de instrumentos de percusión con membrana vibrante. No es en sí mismo un instrumento independiente ya que no tiene connotaciones melódicas. Más bien marca el ritmo y el tiempo musical. El pandero se toca en conjunto con otros instrumentos, embelleciendo la adoración con sus hermosos movimientos que expresan adoración y con la variedad de sus sonidos.



v ¿Qué es tocar el pandero?

Salmo 150:4 leemos “Alabadle con pandero y danza...”

Si prestamos atención a este salmo, cuyo título es: “Exhortación a alabar a Dios con instrumentos de música”, nos daremos cuenta de que Dios espera de nosotros que le alabemos...que le alabemos por lo que El es y que lo hagamos de diferentes maneras; la lista de instrumentos musicales a usar es larga. Es interesante que en medio de esa lista se menciona la danza junto con los instrumentos musicales. Es porque la danza se asocia con el pandero porque el pandero es un instrumento de gozo y la manera de expresar el gozo es por medio de la danza.

v ¿Por qué coreografiar y hacer movimientos?

Tocar el pandero en la iglesia es una manera más de expresar la alabanza y adoración que le damos a Dios. Nuestro deseo es ponerle gloria en nuestra alabanza (Salmo 66:2)

Coreografiamos para expresar con excelencia nuestra admiración a Dios. Al hacer movimientos de todo tipo utilizamos las diferentes formas bíblicas de alabar:

·         Danzar - Salmo 149:3

·         Alzar las manos - Salmo 63:4

·         Tocar instrumento  - Salmo 150:4

·         Estar parado Salmo - 134:13

·         Batir las manos - Salmo 47:1


·         Arrodillarse Salmo - 95:6

v ¿Para quién tocar?

¡Canten alegres a Dios que es nuestra fuerza! ¡Alaben con gritos de alegría al Dios de Jacob! Canten al son del pandero, de la dulce arpa y del salterio.” Salmo 81:1-2


Dios es el centro de todo lo que hacemos; el único a quien halagamos; Dios es todo; sólo para El tocamos, sólo para agradarle.

v ¿Participamos de la guerra espiritual?

Y cada golpe de la vara de castigo que el Señor descargue sobre ella, será al son de panderos y liras; y en batallas, blandiendo armas, El peleará contra ellos. Isaías 30:32

A través del toque del pandero se propicia un ambiente de júbilo y exaltación donde se hace guerra contra las huestes espirituales de maldad en los lugares celestes, es con alabanza que el pueblo de Dios a vencido a sus enemigos por que en medio de la alabanza Dios se manifiesta y ante la presencia de Dios huyen sus enemigos.

Existen en las diferentes rutinas del pandero, algunos toques específicos de guerra, de autoridad, de victoria son movimientos en los que se esta proclamando la victoria de Dios sobre su pueblo.


Cada movimiento o rutina es denominada con algún nombre, por ejemplo evangelio completo, que tiene como base un versículo bíblico en Marcos 16:15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Cada uno de estos movimientos están inspirados en la palabra de Dios.

v ¿Quienes pueden tocar el pandero?

“Todo lo que respira alabe al Señor.” Salmo 150:6

“Su alabanza sea en la congregación de los santos...Gloria será esto para todos sus santos...” Salmo 149:1,9

Todo hijo de Dios ha sido llamado a alabarlo, es parte del destino que tenemos como pueblo. (Is.43:7,21; Ap. 1:6; 5:13)

Todo aquel que esté dispuesto a humillarse y a entregarse totalmente a Dios para permitirle que haga de su vida su voluntad de acuerdo a Su propósito.

“Aclamen al Señor, hombres buenos; en labios de los buenos es hermosa la alabanza. Den gracias al Señor al son del arpa, cántenle himnos con música, cántenle un nuevo canto, ¡Toquen con arte al aclamar-lo!” Salmo 68:25

Todo hijo de Dios ha sido llamado a alabar a Dios, es parte del destino que tenemos como pueblo. (Is. 43:7,21; Ap. 1:6; 5:13)


Normalmente son mujeres las que se dedican a tocar el pandero porque la técnica que utilizamos para coreografías requieren por general, mucha delicadeza pero no hay ningún impedimento que sea utilizado por los varones si Dios se los pone en el corazón. “Aclamen al Señor, hombres buenos.... ¡Toquen con arte al aclamarlo!” Salmos 33:1-3